Revisión ginecológica en Madrid y toda España

REVISIÓN GINECOLÓGICA ANUAL

La revisiones son fundamentales como herramienta de prevención y detección precoz de posibles patologías para poder aplicar el tratamiento más adecuado. Sabemos que son momentos inquietantes para nuestros pacientes y por eso les garantizamos los mejores ginecólog@s

Profesionalidad y confianza: La que otorga contar con los más cualificados profesionales. Además nuestro centro está preparado con los equipos de última generación que nos proporcionan fabricantes líderes como General Electric y las técnicas más vanguardistas del mercado.

Protección, cercanía y calidad de trato: Para dedicarte todo el tiempo que necesitas, las respuestas que buscas en tus temas ginecológicos (anticoncepción, miomas, endiometriosis, menopausia, patología mamaria o cáncer de mama...) así como y la calidez y comprensión que requieren tus momentos con nosotros.

Revisión ginecológica

Revisión ginecológica en Madrid

Revisión ginecológica

Una revisión ginecológica consta de:

Historia clínica detallada: antecedentes familiares y personales.

Exploración ginecológica: palpación del aparato genital interno (útero y ovarios).

Exploración mamaria.

Realización de una citología: esta prueba permite la detección de células premalignas. Es la prueba más importante para la detección precoz del cáncer de cérvix.

Ecografía ginecológica: permite detectar cualquier alteración en la estructura de útero y ovarios.

En nuestro centro tenemos pruebas complementarias disponibles si el ginecólogo lo considera oportuno: detección y vacuna de VPH, ecografía de mamas, mamografía, analíticas, densitometría…

Todas las pruebas de la exploración ginecológica pueden hacerse en una sola cita y sin listas de espera.

Igualmente, puedes aprovechar esta cita para expresarle a tu ginecólogo las dudas que te puedan preocupar, solicitar asesoramiento si estás buscando embarazo, obtener información sobre los tipos de anticonceptivos, sobre la menopausia…

Otra información de interés:

Revisiones ginecológicas a partir de los 40

Qué es citología ginecológica

Revisión ginecológica tras el parto

 


Revisión ginecológica

Existe un popularizado temor a ir al ginecólogo, y muchas mujeres se saltan sus revisiones periódicas por no pasar por lo que consideran un mal trago. Pero lo cierto es que las revisiones ginecológicas habituales son muy importantes para nuestra salud y pueden salvarnos la vida. Una revisión a tiempo puede evitarte un cáncer y los padecimientos que ello conlleva. Así que deja a un lado tu pudor y vence tu temor porque al fin y al cabo, el ginecólogo es un especialista médico más.

Cuándo acudir al ginecólogo

En circunstancias normales, el inicio de las revisiones ginecológicas debe coincidir con el inicio de una vida sexual activa y, desde ese momento, continuar las revisiones durante toda la vida. Nunca se es demasiado joven para ir al ginecólogo ni demasiado mayor.

La frecuencia de las revisiones dependerá de cada mujer y de los factores de riesgo que presente su historial clínico y su historial familiar. Ni siquiera desde las distintas administraciones sanitarias se ponen de acuerdo sobre la frecuencia ideal de las revisiones ginecológicas, y así te encuentras con comunidades autónomas que te llaman cada año, mientras que en otras, amplían la frecuencia a tres años. La verdad es que para estar seguras y evitar riesgos lo ideal sería ir al ginecólogo una vez al año, así que si la sanidad pública no te lo proporciona y te lo puedes permitir, no dudes en recurrir a la medicina privada. Tu salud es la que está en juego.

No obstante, te recordamos la importancia de atender las señales que manda el propio cuerpo y si observas un cambio en el flujo vaginal o en la menstruación, algún cambio en los genitales o algún bulto en la mama, acude inmediatamente a tu ginecólogo sin esperar a la siguiente revisión

La revisión ginecológica

Sabemos el apuro que da tumbarse en una camilla con los talones apoyados en unos soportes metálicos. Pero ten en cuenta que una exploración periódica rutinaria no duele, dura solo un momento y puede librarte de situaciones mucho peores. Imagínate una operación o una larga enfermedad ginecológica. La buena noticia es que las revisiones rutinarias están para eso, para detectar posibles cambios en nuestro aparato reproductor y evitar el desarrollo de posibles enfermedades.

La revisión ginecológica consiste en un examen abdominal y pélvico, una palpación de las mamas y una citología o test de Papanicolau mediante el cual se retira una muestra de tejido para su posterior análisis. La citología detecta cualquier cambio genital y alerta de posibles anormalidades en las células. Si el examen es correcto podrás olvidarte durante un año, y si se detecta cualquier cambio, procederán a un examen más exhaustivo pero con la seguridad de actuar a tiempo.

Evidentemente no es agradable que un desconocido examine tus partes más íntimas, pero piénsalo, porque seguro que no te saltas tu visita anual al dentista. Y nunca nos cansaremos de insistir en la importancia de no saltarse ninguna de las revisiones ginecológicas de rutina, porque la diferencia entre la salud y una larga y penosa enfermedad se encuentra únicamente en vencer un momento de pudor.

Revisión ginecológica en toda España

Revisión ginecológica en Málaga

REVISIÓN GINECOLÓGICA

En qué consiste una exploración ginecológica?

En las distintas especialidades de la medicina las exploraciones intentan fijar mejor el estado del paciente y obtener datos que orienten al diagnóstico de su dolencia; así por ejemplo, cuando una persona tiene sensación de fatiga, el médico le ausculta los pulmones para ver el grado de afectación o la localización principal de su problema.

La exploración consiste en un reconocimiento de los genitales externos, la vagina, y el cuello de la matriz o útero.

Cuando la mujer acude al ginecólogo por cualquier problema relacionado con su aparato genital, el especialista debe someterla a una exploración que consiste en un reconocimiento de los genitales externos, la vagina, y el cuello de la matriz o útero.

Para explorar la vagina y el cuello de la matriz, es necesario introducir un instrumento denominado espéculo; se trata de un pequeño adminículo en forma de pico de pato, que al abrirse en el interior de la vagina pone al descubierto el cuello del útero; de esta forma puede observarse desde un punto de vista macroscópico, así como ver las posibles lesiones de la pared vaginal.

La segunda parte de la exploración ginecológica consiste en la introducción de los dedos índice y corazón en el interior de la vagina de la mujer, situando la otra mano en la zona inferior del abdomen; de esta forma se explora el útero y los ovarios, recibiendo información acerca de la forma, la situación y su tamaño, así como su consistencia y su movilidad.

¿Por qué es diferente esta exploración a cualquier otra?

El principal problema que presenta esta exploración es el pudor y la vergüenza que la paciente manifiesta. Este sentimiento es lógico y comprensible, dada la postura que tiene que adoptar la mujer y el carácter íntimo de la exploración. Sin embargo, el mejor consejo que se le puede dar es el de realizar el esfuerzo necesario para relajarse, pues le molestará mucho menos cada una de las intervenciones que previamente hemos explicado.

Consultas al médico

El 'Pregunte al médico' encontrará muchas consultas de ginecología y obstetricia efectuadas por nuestras usuarias.

Esto, como es de suponer, tiene su explicación lógica, ya que cuando una mujer se contrae, los músculos de la pelvis también lo hacen, lo cual provoca el enclavamiento del espéculo en las paredes de la vagina, produciendo mayor molestia.

En el caso de mujeres mayores, postmenopáusicas, o que no mantienen habitualmente relaciones sexuales, las molestias pueden ser mayores por la falta de elasticidad que presenta; en ese caso el facultativo emplea lubricantes sobre el espéculo para un mejor deslizamiento en la vagina.

Por eso, lo mejor que puede pensar la mujer que acude al ginecólogo, es que se somete a una exploración habitual y necesaria para ella, y que para el médico es una exploración valiosa. Por su parte, el médico no debe olvidar lo que puede significar para la paciente.

¿Cuándo debe realizarse la primera exploración ginecológica?

Toda mujer debe someterse a una revisión ginecológica cuando comienza a mantener relaciones sexuales y, por supuesto, cuando presente cualquier problema de origen ginecológico.

REVISIÓN GINECOLÓGICA

Toda mujer debería hacerse un examen ginecológico completo anualmente:

  •     Desde el momento que comienza a tener relaciones sexuales.
  •     A partir de los 25 años, aunque no tenga relaciones sexuales.

La revisión ginecológica tiene una doble finalidad:

  •     La prevención: detectando factores de riesgo que deban corregirse. 
  •     El diagnóstico precoz: evaluando el estado del aparato genital y las mamas, para comprobar su normalidad o poder detectar patologías que requieran tratamiento.

La finalidad de la revisión ginecológica es la prevención y detección precoz de alteraciones de los órganos reproductores, fundamentalmente en relación con:

  •     Las enfermedades de transmisión sexual.
  •     El cáncer ginecológico.
  •     El cáncer de mama.

Una revisión ginecológica completa consta normalmente de:

  •     Un interrogatorio clínico.
  •     Una exploración física.
  •     Unas pruebas auxiliares

Interrogatorio clínico

El interrogatorio clínico, es una conversación dirigida que sirve para conocer los antecedentes y estado actual de la mujer.

Los puntos que se tratan en este interrogatorio son:

  •     Antecedentes personales:
  •     -Enfermedades padecidas.
  •     -Intervenciones.
  •     -Alergia a algún medicamento.
  •     -Hábitos tóxicos.

    Antecedentes familiares:

    -Antecedentes familiares directos de ambos miembros de la pareja.

  •     Historia menstrual:
  •     -Edad de aparición de la primera regla o menarquia.
  •     -Características de la misma: frecuencia, duración, cantidad.
  •     -Fecha de la última regla.

    Antecedentes obstétricos:

  •     -Número de gestaciones y su curso.
  •     -Tipo de lactancia y duración de la misma.
  •     -Abortos espontáneos o provocados.

    Aspectos sexuales:

  •     -Edad de las primeras relaciones sexuales.
  •     -Frecuencia con que éstas se efectúan.
  •     -Carácter de la libido.
  •     -Existencia o no de orgasmo.
  •     -Método anticonceptivo.
  •     -Estabilidad de la pareja actual.

Exploración física

Tras el interrogatorio clínico se efectúa una exploración física, que consta de un primer reconocimiento general y una exploración del aparato genital y las mamas. 

REVISIÓN GINECOLÓGICA

La revisión ginecológica genera muchas dudas en las mujeres que han de realizarla por primera vez. No te dejes influir por los comentarios: antes de formarte una opinión equivocada debes saber en qué consiste, los pasos a seguir para realizarla y cuándo es aconsejable hacerla.

Esta revisión tiene como objetivo la prevención de trastornos ginecológicos, la confirmación de que tu aparato genital es normal y el asesoramiento en cuanto a anticoncepción si la precisas.

En la visita te realizarán una serie de preguntas para conocer tu historial médico. Entre otras cosas te pueden preguntar:

  • A qué edad tuviste tu primera regla.
  • Cuánto tiempo transcurre entre periodos.
  • Si tus pérdidas son suaves, medias o abundantes.
  • Si usas compresas, tampones o ambos.
  • En qué día empezó tu último periodo.
  • Si tienes relaciones sexuales.
  • Si las tienes, la edad en que las iniciaste, el número de parejas que has tenido, si tienes en la actualidad pareja estable y el método anticonceptivo que usas.
  • Si has estado embarazada.
  • Si en tu familia hay antecedentes de enfermedades graves.
  • Enfermedades que han padecido tus padres y hermanos.
  • Si tú has padecido enfermedades graves en general.
  • Si te han operado.
  • Si tienes alergia a algún medicamento.

La revisión, en todos los casos, consiste en la exploración de tus mamas y tu vulva. Además, si has mantenido relaciones sexuales, habrá que realizarte una citología y un tacto vaginal.

Para la toma de la citología se utiliza un espéculo, que es un separador de las paredes vaginales para que el ginecólogo pueda observar el cuello del útero. El tacto vaginal sirve para valorar la normalidad del útero y de los ovarios. Se realiza introduciendo los dedos en la vagina y con la otra mano se palpa el abdomen y así se tacta si hay algún aumento de tamaño en el útero o los ovarios.

Para ir al ginecólogo, si perteneces a la Seguridad Social, pregunta en tu ambulatorio de referencia, infórmate de si posee un centro de Planificación Familiar (o Servicio de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva) donde puedan asesorarte, o si tienen consultas de ginecología. Si tienes alguna mutua o seguro médico, busca en el cuadro médico en el apartado de "Ginecología", y llama por teléfono pidiendo una cita. Si se diera el caso que no tienes mutua ni Seguridad Social, siempre puedes preguntar a alguna amiga o a un familiar para que te dé referencia sobre algún ginecólogo que conozca.

 

REVISIÓN GINECOLÓGICA

Existe un miedo generalizado a ir al ginecólogo, sobre todo entre adolescentes y mujeres jóvenes que aún no han tenido su primera revisión. Si es tu caso, debes saber que las revisiones ginecológicas son rápidas, no duelen y, sobre todo, pueden librarte de tragos muchos peores. En este artículo vamos a explicarte todo lo que hace falta saber sobre estos exámenes.

¿Cuándo debo hacerme mi primera revisión?

Se recomienda que la primera revisión ginecológica se haga después de que hayas tenido tus primeras relaciones sexuales. Esto no quiere decir que no puedas pedir cita en cualquier momento después de tus primeras menstruaciones, si crees que hay algún problema en tu aparato reproductor o tus senos.

El mejor momento para que te examinen es una o dos semanas después de haber tenido el periodo: intenta programar tu cita para que sea durante esos días, aunque no pasa nada si esto no es posible.

Antes de la prueba

No es recomendable que te hagas duchas vaginales antes de la revisión, porque pueden cambiar el equilibrio bacteriológico de tu vagina o interferir en las pruebas. Por el mismo motivo, tampoco uses toallitas desinfectantes en tu vagina antes de la revisión. Depilarse la zona íntima puede causar pequeñas infecciones, por lo que tampoco está recomendado.

Se aconseja no practicar relaciones sexuales en las 24 h anteriores al examen, ni usar espermicidas. Tampoco es conveniente, si estás teniendo el periodo, que uses tampones. Todas estas cosas pueden interferir en las pruebas que deben realizarte en la revisión.

Antes de continuar, una aclaración. En este artículo hablaremos siempre de “médico” o “ginecólogo”, usando el masculino genérico. Si no te sientes cómoda con la idea de que un hombre examine tus genitales, recuerda que puedes elegir especialista y escoger a una doctora.

¿Qué se hace en una revisión?

La revisión comenzará con un cuestionario con preguntas de todo tipo (sobre tus menstruaciones, tus mamas o tu actividad sexual) para que el doctor pueda hacerse una idea de tu historial médico ginecológico. Es muy importante que contestes con total sinceridad a las preguntas. Para tu tranquilidad, tu médico está obligado a no revelar datos sobre sus pacientes: la información que le proporciones nunca saldrá de la consulta.

Después, comenzará a observar el estado de tus órganos sexuales.  Comenzará palpando tus mamas y axilas para comprobar si hay bultos extraños, el estado de la piel y de tus pezones… Como es posible que hayas visto ya en el cine o las películas, a continuación deberás sentarte en una camilla con las piernas abiertas para someterte al examen abdominal y pélvico. Esta es la parte más “temida” de una revisión ginecológica, y si estás nerviosa o incómoda, coméntaselo a tu médico para que pueda explicarte qué va a hacer y por qué.

Primero, explorará la vulva, en busca de anormalidades o problemas, como las verrugas genitales del VPH. Después introducirá en tu vagina un espéculo, un instrumento con forma de pico de pato, que se abrirá al llegar al cuello del útero. Por medio de sus espejos, el médico podrá observar el estado general de tu aparato reproductor. El útero y los ovarios quedan fuera del alcance de este instrumento, y el ginecólogo comprobará su estado con las manos: introduciendo dos dedos por tu vagina y palpando con la otra mano por fuera.

Por último, efectuará una citología cervical, también llamado test de Papanicolau, es la prueba más usada para comprobar el estado del cuello del útero. Se extrae una muestra de células que después son estudiadas al microscopio para detectar posibles problemas. En unas semanas se pondrán en contacto contigo para hacerte saber los resultados.

En ocasiones también se hacen colposcopias (un procedimiento que permite observar con muchos aumentos tu vagina y el cuello del útero, en busca de pequeños cambios) o una ecografía transvagin.

REVISIÓN GINECOLÓGICA

El chequeo o revisión ginecológica periódica es quizás la actividad de salud preventiva que más preponderancia y calado ha logrado en nuestra sociedad, siendo una mayoría de las mujeres las que lo llevan a cabo en los países desarrollados. Gracias a este hábito de salud se ha conseguido disminuir de forma drástica la incidencia y la mortalidad de determinados canceres ginecológicos como el de cérvix,  mama,  y ovario, cuyo pronóstico y tasa de supervivencia está directamente relacionado con su extensión en el momento del diagnóstico.

Por otro lado, se ha conseguido una importante mejora en la salud reproductiva de muchas mujeres, evitando embarazos no deseados mediante la prescripción del método  contraceptivo más adecuados a cada paciente, y evitando posibles enfermedades de trasmisión sexual mediante una correcta educación sanitaria.

Por último se realiza una importante labor preventiva que mejora la calidad de vida de las mujeres en las distintas etapas de su vida, como en la menopaúsia,  mediante la adquisición de hábitos saludables, tanto dietéticos como de estilo de vida, que nos permiten reducir  el riesgo de osteoporosis  y fracturas.

El chequeo ginecológico deberá constar de una citología o un test de detección de HPV, una exploración ginecológica y una ecografía transvaginal, estas pruebas se deberán adaptar a las circunstancias y edad  de cada paciente, siendo recomendable en nuestra opinión, realizar mamografías anuales a partir de los 40 años.

Con todo esto consideramos de crucial importancia,  la revisión ginecológica periódica en todas las mujeres desde los 20 años o  el inicio de la actividad sexual. Desde Gesmedi recomendamos la realización de una revisión ginecológica anual que evite la aparición de problemas futuros, o en caso de aparecer, nos permitan un diagnóstico precoz, lo que mejorara el pronóstico  y  facilitara la solución a dicho problema.

Revisión ginecológica: ¿En qué consiste?

Una revisión ginecológica consiste en una serie de pruebas para determinar problemas tan graves como un cáncer o simplemente para revisar nuestro embarazo o aliviar molestias menstruales. Aquí respondemos a las preguntas más importantes.

revision ginecologica

Lo primero es ¿Cuándo?: Cuando empieces a mantener relaciones íntimas o siempre que tengas algún tipo de problema ginecológico como ausencia de menstruación, reglas dolorosas, flujo con color extraño, bultos extraños en el pecho o genitales…

¿Qué hacer? Ir al médico de cabecera en cuanto puedas, él te hará una serie de preguntas (muchas) y probablemente hará una primera exploración. Las preguntas van desde cuando fue tu primera regla, si es regular, si tomas algún tipo de anticonceptivo, si tienes pareja… No te pongas nerviosa, piensa que es por tu bien y se trata de averiguar todo lo que se pueda de tu vida íntima y hábitos diarios. Se abierta, estás con un profesional.

¿Qué pruebas me harán?. Esto varía. Tras ir al médico de cabecera, este te dará cita con el especialista. Normalmente, si no te ve nada extraño, irás a la comadrona para una citología, que simplemente consiste en coger muestras de la pared del útero con la ayuda de un aparato llamado espéculo, y te mandará unos análisis de sangre. Si hay alguna complicación como por ejemplo bultos o quistes, irás directamente al ginecólogo que probablemente junto con lo anterior te mande también una ecografía,que no sólo se usa cuando estás embarazada y que consiste en pasar un aparato, parecido a un lector de código de barras por tu estómago, que a modo de rayos-x deja ver tus órganos reproductores, y una mamografía que consiste en lo mismo pero con un aparato especial para el pecho. Existen otros tipos de pruebas más específicos que sólo te harán si ven algo extraño en las anteriores: densitometrías óseas (mira la cantidad de calcio de tus huesos), (colposcopia (usan una cámara para examinar el apararto reproductor femenino), estudios hormonales…

Lo más importante es: ¿va a doler?, pues para ser francos si tienes que hacerte una mamografía duele, a día de hoy parece mentira que no hayan inventado nada menos aparatoso para hacer un examen del pecho. La citología no suele doler, lo importante es ir calmada y sin nervios, ellos son profesionales y saben cómo hacerlo con cuidado, y si te hacen daño les avisas e intentarán ir con más tacto.

En definitiva, hay que hacerse revisiones periódicas porque es la única manera de prevenir enfermedades como el cáncer, no es algo cómodo tanto física como psicológicamente pero si es importante hacerlo, así que si aún no has ido no lo dudes y ánimo.

REVISIÓN GINECOLÓGICA

El reconocimiento ginecológico es la revisión periódica en salud a las que se ha de someter periódicamente la mujer asintomática con objeto de descartar una posible patología oculta que afecte a su aparato genital y para asesorarle sobre unos adecuados hábitos higiénicos relativos a su salud ginecológica. Estas revisiones van dirigidas a todas las pacientes con vida sexual activa y en cualquier caso a todas las mujeres mayores de 25 años. Se aconseja realizarlas anualmente, salvo en casos de existencia de patología cuya periodicidad dependerá de la misma.

Se realizará una ecografía ginecológica que se hará por vía abdominal o vaginal, según las circunstancias.

Finalmente en las pacientes mayores de 25 años, se completa la revisión con una exploración mamaria. No se realizará mamografía con carácter general, ya que la alta densidad del parénquima mamario a esta edad enmascara la detección de posible patología.

Citología cérvico vaginall

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